Hacía tiempo que no recomendaba a Rilke. Hoy en el trabajo recordé una nota que tomé alguna de las veces que he leido su libro “Cartas a un joven poeta”; en éste, Rilke trata de exponer con una claridad y belleza sin igual sus opiniones sobre la creación artística. Expone con una lírica maravillosa sus ideas sobre la vida: el amor y la soledad, la muerte y la fecundidad, así como lo sobrenatural.

Un año no tiene valor y diez años nada son. Ser artista es: no calcular, no contar, sino madurar como el árbol que no apremia su savia, mas permanece tranquilo y confiado bajo las tormentas de la primavera, sin temor a que tras ella tal vez nunca pueda llegar otro verano.
A pesar de todo, el verano llega. Pero sólo para quienes sepan tener paciencia, y vivir con ánimo tan tranquilo, sereno, anchuroso, como si ante ellos se extendiera la eternidad. Esto lo aprendo yo cada día. Lo aprendo entre sufrimientos, a los que, por ello, quedo agradecido. ¡La paciencia lo es todo!

Rainer María Rilke